¿Por qué se celebra el Día de Acción de Gracias?
El Día de Acción de Gracias, o Thanksgiving, es una de esas festividades que todo el mundo menciona, pero pocos conocen a fondo. Yo lo descubrí de verdad cuando viví dos años con una familia de Oregón. Fue allí donde entendí que para muchísimos estadounidenses no es solo una tradición histórica, sino el día más importante del año, una mezcla de gratitud, familia y comida que tiene mucho más peso emocional de lo que imaginaba.
Origen e historia: de Plymouth a una celebración nacional
Aunque hoy lo asociamos al pavo y al cuarto jueves de noviembre, el origen del Día de Acción de Gracias se remonta al siglo XVII. En 1620 llegaron los peregrinos ingleses a Plymouth, en la costa este, tras un viaje durísimo en el Mayflower. A su llegada, enfrentaron frío, hambre y falta de recursos. La supervivencia fue casi un milagro.
Aquí los Wampanoag, un pueblo indígena de la zona, jugaron un papel clave. Les enseñaron a cultivar maíz, pescar y sobrevivir en un clima hostil. Sin esta ayuda, probablemente la colonia habría desaparecido. De ahí surge el famoso banquete de 1621, que la cultura popular suele llamar “el primer Thanksgiving”, aunque en realidad ya existían festividades de agradecimiento anteriores tanto entre indígenas como entre colonos españoles en Florida y Texas.
Línea del tiempo: hitos clave
- 1620–1621: Llegada del Mayflower y primer banquete de agradecimiento.
- Siglo XVIII–XIX: Varias colonias y estados celebran días de agradecimiento por separado.
- 1863: Abraham Lincoln declara un Día Nacional de Acción de Gracias en plena Guerra Civil.
- 1941: El Congreso de EE. UU. fija oficialmente la fecha: cuarto jueves de noviembre.
Peregrinos y Wampanoag, lo que ocurrió realmente
Lo cierto es que el encuentro entre ambos pueblos fue complejo. Hubo colaboración, sí, pero también tensiones posteriores, enfermedades y conflictos. Aun así, el imaginario cultural estadounidense eligió convertir aquel banquete en un símbolo de agradecimiento y esperanza.
¿Por qué es el cuarto jueves de noviembre?
Esta fecha no es aleatoria. Tras décadas de celebraciones dispersas, en 1863 Lincoln estableció oficialmente un día de agradecimiento. Pero no fue hasta 1941 cuando el Congreso fijó por ley que el Día de Acción de Gracias se celebraría el cuarto jueves de noviembre.
La elección responde a razones prácticas:
- Encaja con el cierre de la temporada de cosechas.
- Favorece el turismo interno y los viajes familiares.
- Permite enlazar con el inicio de la temporada navideña.
Además, al y como pude vivir, tiene un gran impacto emocional, marcando el arranque del “holiday season”, ese ambiente festivo que va de Thanksgiving a Año Nuevo.
Cómo se celebra hoy en Estados Unidos
A pesar de sus raíces coloniales, Thanksgiving se vive hoy como una fiesta de gratitud y familia. En la casa donde viví en Oregón, el día empezaba pronto, horno encendido, preparativos, llamadas familiares… y siempre una sensación de “hoy es especial”.
Tradiciones familiares: la cena, el pavo y dar las gracias
No hay un menú oficial, pero sí un consenso general:
- Pavo asado como plato central.
- Puré de patatas, gravy, stuffing (relleno).
- Salsa de arándanos (cranberry sauce).
- Tartas: pumpkin pie, apple pie (mi favorita) o pecan pie.
En mi experiencia, lo más bonito no era la comida que, por cierto, es buenísima, sino ese momento en el que cada persona comparte por qué está agradecida. Yo al principio me sentía raro participando, pero acabó siendo uno de mis celebraciones favoritas, le da sentido a todo el año y por lo que has trabajado.
Eventos públicos: desfiles, fútbol americano y Black Friday
La televisión se llena de espectáculo:
- Desfile de Macy’s en Nueva York, un clásico desde 1924.
- Partidos de fútbol americano universitario y de la NFL. Una tradición más en este día.
- Y, al día siguiente, el famoso Black Friday, que convierte el país en un festival de compras.
Controversias y puntos de vista actuales
Thanksgiving tiene también un lado incómodo. Muchos pueblos indígenas consideran que la narrativa tradicional invisibiliza el sufrimiento que vino después, pérdida de tierras, enfermedades y conflictos.
He podido ver que esta discusión forma parte del debate actual. Aún así, en la mayoría de los hogares que conocí, la celebración se vive más como un ritual de agradecimiento y unión familiar que como un símbolo político. Reconocer el pasado no impide construir una celebración más consciente y respetuosa.
¿Se puede celebrar respetando la memoria histórica?
Sí, mencionando el origen real, apoyando iniciativas indígenas, compartiendo lecturas sobre la historia y, sobre todo, evitando versiones edulcoradas. Hay espacio para disfrutar la fiesta sin borrar lo que ocurrió.
Consejos prácticos para celebrarlo, aunque no seas estadounidense
Si no vives en EE. UU., y quieres vivir esta festividad puedes adaptar la fiesta fácilmente en tu lugar de origen o bien apuntarte a uno de nuestros viajes a Estados Unidos, cada año organizamos un viaje especial en época de Thanksgiving, si quieres formar parte de nuestro grupo reducido para celebrar el Día de Acción de Gracias el próximo año, envíanos un mensaje y te enviaremos toda la información para formar parte de este grupo.
Los peregrinos eran colonos ingleses; los Wampanoag, un pueblo indígena que habitaba la zona. Tuvieron una relación inicial de cooperación.
Hoy se considera una festividad nacional, no necesariamente religiosa.
Hacer una pausa para valorar el año, algo que aprendí directamente de vivirlo en familia en Oregón: una costumbre sencilla pero poderosa.
Después de convivir dos años con una familia estadounidense, entendí por qué esta fecha es tan importante. Thanksgiving no se trata solo de historia ni de pavo, es una invitación anual a parar, pensar y agradecer. Y sinceramente, ojalá muchas más personas pudieran celebrar un día así cada año.
